jueves, marzo 19, 2009

De todo se aprende en la vida

Es verdad que, en esta vida, de todo se aprende. Incluso de la experiencia de no llevar guantes en invierno. Este año he sufrido y bien los estragos del frío en mis manos. Me he pasado varias semanas con unos sabañones que me tenían las manos peor que las de Jesucristo(aunque esté mal en decirlo). No diré peor pero igual o casi seguro que sí. Eso de llevar los guantes guardados en el bolso en lugar de tenerlos puestos en las manos, que es su sitio, es una tontería. Y claro, el cuerpo luego se queja. Soy una maniática de estar constantemente comprobando el móvil y las llaves cuando paseo por la calle, mi teléfono es aún de estos más viejos que no se le bloquea el teclado (que no se cierra) y con el movimiento al andar le voy dando a las teclas, el resultado es de imaginar. Por eso cada dos por tres necesito mirarlo, comprobar que todo sigue en su sitio y no estoy ni llamando a alguien a quien no quiera llamar, ni provocando alguna catástrofe tecnológica en el aparato que luego me ocasione problemas difíciles de solucionar. Claro, manejar las manos con los guantes puestos es muy dificil, lo que conlleva a que prefiera no ponérmelos y hacerme la fuerte desafiando al clima. Ya el invierno pasado se me hincharon un poco algunos dedos. Este año la cosa pasó a mayores y, aunque sólo me afectó a un par de dedos de la mano derecha, puedo asegurar que me he tirado unas tres semanas que no se las deseo a nadie. A veces es peor el remedio que la enfermedad, sobre todo si el remedio llega tarde. Ya están curados, en cuanto subieron un poco las temperaturas empezaron a mejorar. Y por supuesto que el invierno que viene, ya no me lo pensaré tanto eso de si ponerme o los guantes. Parece una tontería esto de los sabañones, hay cosas mucho peores, pero sí que resultan molestos, sí. Me acuerdo de un profesor que tuve en la universidad, hijo de una grandísima actriz española, por cierto, aunque no se parecen en nada. Este señor tiene un humor muy..."peculiar", no ya el humor, todo su carácter, él como persona es muy peculiar (aunque reconozco que guardo buenos recuerdos de sus clases y me reía bastante con él). Siempre hablaba de lo catastrofista que lo muestran todo en los medios de comunicación, incluso lo más nimio, y para ello utilizaba el ejemplo del invierno, del frío, y de que lo peor que le puede pasar a alguien por el frío es que le salga un sabañón en la oreja. Lo decía en plan de guasa. Pero yo le puedo asegurar que de guasa los sabañones no tienen nada. Y mientras los sufría, me he acordado varias veces de él, de sus ocurrencias y hasta de la madre que lo pari...! Con todos mis respetos eso sí, a esa gran señora, su madre, que es una de las mejores actrices sevillanas. Y de España.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Si el horno de casa de mi madre hablara!. Diría algo de los sabañones de mis piernas desde que era niña.
Cuando venía de vacaciones en el invierno, mis piernas no salían del horno de la cocina.
¿Y saben ustedes lo bien que le sentaba a mis piernas por la tarde!. metiditas en el horno, un chocolate con pan frito de aquellos que hacía mi madre, los besines que me daba y las conversaciones que teníamos ella y yo. Eso es ¡IRRECUPERABLE!. Eso... les digo yo que le sentaba bien hasta a los sabañones.
Otro día hablamos de la tecnología del teléfono y del ordenador, que ni "pa que" les cuento.

"Cuando tu mami te mima y te mira con arrobo, por el cuerpo te corre como una cosquilla, que hace feliz, hasta a los sabañones".

Por cierto y si me lo permites Terry, querría daros la dirección de un blog de mis colegas de Segovia y mío, donde publicamos nuestras poesías. Ya me dirás si puedo. Es por si quereis leer buena poesía, os pasais por allí algún rato.
Mil gracias...

Fdo:AIRELIBRE
19 Marzo 2009

Terry dijo...

Por supuesto que puedes, AIRELIBRE. Será un honor! :)

Anónimo dijo...

Mil gracias.
la dirección es:

http://profesorespoetas.blogspot.
com/

Se lee aquí buena poesía y alguna prosa poética.
Un abrazo y buen fin de semana.

Fdo:AIRELIBRE
20 Marzo 2009